
Disciplinas
Tipos de esquí
Cuatro modalidades, una misma pasión por la nieve y la montaña.
Esquí Alpino
El esquí alpino es la modalidad más difundida en Argentina. Se practica en pistas preparadas, con descensos que combinan virajes técnicos, velocidad y lectura del terreno. La bota está fijada al esquí tanto por delante como por detrás, lo que permite una transmisión directa de la fuerza.
El esquí alpino incluye disciplinas de competición como el slalom, el slalom gigante, el super-G y el descenso. Cada una exige un perfil físico y técnico diferente: desde la explosividad y precisión del slalom hasta la valentía y la resistencia aerodinámica del descenso.
Esquí de Fondo
También llamado esquí nórdico, el esquí de fondo se practica en terrenos llanos o de suaves ondulaciones. La bota está fijada al esquí solo por la puntera, lo que permite un movimiento de marcha parecido al de correr sobre nieve.
Es una de las actividades físicas con mayor demanda cardiovascular que existen. Involucra brazos, piernas y el core de manera simultánea y continua. En Argentina se practica principalmente en la Patagonia y en la Cordillera de los Andes, donde existen circuitos balizados.
Freestyle
El freestyle es la modalidad más expresiva del esquí. Engloba disciplinas como el halfpipe, el slopestyle, el moguls y el big air, donde los esquiadores realizan saltos, giros y figuras acrobáticas de alta complejidad.
Tiene un fuerte componente artístico: cada vuelta y cada figura son una expresión personal. El freestyle exige una base técnica muy sólida en esquí alpino, combinada con entrenamiento específico de acrobacia y conciencia espacial del cuerpo en el aire.
Esquí de Montaña
El esquí de montaña combina el ascenso a pie, con esquís en la mochila o equipados con pieles de foca, y el descenso por terrenos naturales no preparados. Es la forma más aventurera y demandante de practicar el esquí.
Conocido también como skitour o randonnée, requiere conocimientos avanzados de orientación en montaña, lectura del riesgo de aludes y preparación física elevada. Las tablas son más livianas que las de esquí alpino y las botas permiten mayor libertad de movimiento para el ascenso.